Reflexiones en el eclipse lunar

Mañana lunes tengo que trabajar. Pero, como tantos otros, estoy mirando la luna. Más grande y brillante que nunca, engalana la noche despejada de Buenos Aires y promete ofrecernos un espectáculo único con su eclipse.
Hace un rato le saqué unas fotos cuando salía escapándose de las ramas de los árboles que buscaban atraparla para no dejarla levantar vuelo. Estaba algo amarilla, como desperezándose en los primeros momentos de su noche especial.

Luna llena eclipse

De a poco fue ganando altura, como para que todos la veamos sin ningún obstáculo de construcción humana. Allí está, en su escenario, donde va a interpretar un imperdible unipersonal. Hasta las estrellas parecen haber desaparecido ante su magno brillo. Quizás todas ellas, al igual que nosotros, se convirtieron en espectadoras del magnífico suceso celeste.

luna llena

Pensaba irme a dormir y despertarme más tarde, cuando dicen los especialistas que la luna tomará un color rojizo. Escribo un poco. Paro. La miro. Sigo escribiendo. Me detengo. La observo de nuevo. En cada mirada la veo distinta. La luz que irradiaba sobre las cerámicas de la terraza ha ido perdiendo brillo. Ese que mi hijo definió antes de dormirse “como igual a una luz de led”.
El espectáculo continúa. Decido quedarme y disfrutarlo segundo a segundo, como tantos otros en todo Sudamérica. Ahí bien arriba está ella. ¿Se estará poniendo tímida ante tantas miradas provenientes del hogar que rodea cada día? Parece que sí, por eso se está escondiendo un poco. No está acostumbrada a ser el centro de atracción. Seguro le parece raro y se pregunta ¿Que pasa que todos dejaron las series y hasta se van a dormir más tarde sólo por mirarme? ¡Me van a hacer poner colorada!

eclipse luna

El proceso del eclipse anunciado en los medios se va cumpliendo con precisión matemática. No se adelanta ni se demora. Todo es tan perfecto allá arriba. Ojalá lo fuera así acá abajo también. ¿Será fruto de la casualidad que la reina de la noche realice su obra sobre el oscuro escenario en forma tan exacta? Me cuesta creer que sea casual. Si hasta cuando, al menos yo, me esfuerzo por cumplir mis deberes con la mayor responsabilidad, algo se me va de las manos y no sale como lo planeaba. Más bien me parece causal, en vez de casual.
¿Que rating tendrá la luna en este momento, a medida que avanza en su unipersonal? ¿Cuántas fotos le habrán sacado? ¿Cuántos canales de tv están transmitiéndola en vivo? No sé. Todos pueden verla. No hay que pagar abonos ni suscripciones. Sólo invertir un poco de nuestro recurso más valioso: el tiempo. Al hacerlo, a la vez que nos maravillarnos con la naturaleza, recibimos un efectivo tratamiento contra el estrés y la ansiedad. Al menos yo me siento relajado, calmo, reflexivo al observar como la luminaria de las penumbras se sigue escondiendo poco a poco. Que bien nos haría dejar a un lado más seguido el brillo de las pantallas que nos inquietan con su ritmo vertiginoso para buscar el que viene de arriba y que nos llena de paz y serenidad.
Le queda poco a la luz brillante que había hace un rato. Al chocar pálida contra las paredes y techos ya casi no genera sombra. Se va ocultando por completo, según el cronograma que fue establecido para el show de esta noche. Millones de rostros nos dirigimos a ella. Y sí, ¡la estamos haciendo sonrojar poco a poco!

eclipse luna

Los minutos avanzan y se acercan las 2:12 am, el horario anunciado como el que mostrará el fenómeno en todo su esplendor. Es impactante como se fue transformando del brillo marfil al suave tono rojizo que la disfraza momentáneamente. Trato de calibrar mi cámara amateur para lograr alguna foto medianamente decente. A pesar del esfuerzo, creo que mi mejor captura no aprueba el examen. En su máxima expresión de timidez, la luna irradia muy poca luz, lo suficiente para que disfrutemos hasta que este suceso se repita dentro de dos años.

eclipse luna

El eclipse va dejando atrás su climax. Lentamente pareciera que la protagonista se fue acostumbrando a tantas miradas. En el borde derecho, que antes comenzó a oscurecerse, comienza a asomarse algo de su brillo característico. No esta tán sonrojada como hace un ratito. La miramos más y más fuerte para ver si se avergüenza por un momento más. Pero no. Cumple con su plan a la perfección y el brillo blanquecino va ganando terreno en su semblante.
Seguimos mirándola. Quizás ya somos algunos menos. ¡Que bien que nos hace mirar para arriba y apartar la vista de todo lo que nos rodea acá abajo en la Tierra! Mientras ella me va abrazando más intensamente con su brillo creciente, siento que me hace bien interiormente sentirme pequeño ante la majestad que ví esta noche. Realmente me hace bien. Me ubico en el lugar donde siempre debería estar. Porque cuando me sobrecargo creyéndome, consciente o inconscientemente, el centro del Universo, la vida me demuestra que no me conviene enfrentarla así. Hasta a veces me derriba y me deja tirado. Es ahí cuando no tengo opción y miro para arriba. Si lo hiciera seguido, quizás cada día, tendría mucha más de esa tranquilidad que viene del cielo. No tanto por la luna y los demás astros sino por quien los creó tanto a ellos como a mí. La energía que me da el sol y la serenidad que contagia la luna, no son más que pálidos reflejos de lo que Dios desea brindarme en cada momento de la vida.

¡Que paz hay en mirar hacia arriba! Si lo hice hoy, ¿porque no lo puedo hacer mañana? No hay eclipse, es cierto. Pero habrá alguien esperando para escucharme, fortalecerme y sostenerme. Voy a probar. Si al fin y al cabo dediqué este rato para observar un cuerpo sin vida que gira alrededor de la Tierra y me hizo tan pero tan bien, como no voy a invertir un poquito para encontrarme con el Autor de la vida, que hoy solo me dió una muestra de lo lindo que quiere tratarme cada vez que mire hacia arriba.

eclipse lunar

Texto y fotos: Lic. Santiago López Blasco

Reflexiones Sin categoría

contagiarvalores View All →

Creé contagiarvalores.com para difundir experiencias de vida y reflexiones que alimenten nuestra esencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: